Todos nos empeñamos en echar azúcar a la salsa de tomate ácida: este gesto de un segundo con algo del armario de repostería neutraliza el ácido de verdad
Llevas años echando azúcar a la salsa de tomate ácida, pero existe un truco más efectivo guardado en tu despensa: el bicarbonato de sodio. Esta pizca de polvo blanco neutraliza químicamente la acidez en lugar de solo taparla, sin añadir calorías ni azúcares innecesarios.