Barría todos los días para acabar con las hormigas de mi cocina: cuando entendí lo que dejaban en el suelo, comprendí por qué volvían siempre
Durante meses barrí obsesivamente la cocina sin entender que perseguía un síntoma, no la causa. Las hormigas no volvían por suciedad: volvían por un mapa químico invisible que dejaban en el suelo. Cuando comprendí cómo se comunican realmente, todo cambió.