Puse bombillas de 4000 K en el dormitorio solo para leer mejor por la noche: desde entonces tardo casi una hora más en quedarme dormida
Una decisión bien intencionada para mejorar la lectura nocturna se convirtió en pesadilla: bombillas de luz blanca fría que engañan al cerebro haciéndole creer que aún es de día. La ciencia explica cómo la luz azul suprime la melatonina y ofrece alternativas que funcionan.