Mi abuela nunca añadía la albahaca a la salsa de tomate hasta apagar el fuego: me reí durante años antes de entender por qué tenía razón

Mi abuela nunca añadía la albahaca a la salsa de tomate hasta apagar el fuego: me reí durante años antes de entender por q...

Durante años burlarse del ritual de mi abuela: apagar el fuego, esperar treinta segundos, y solo entonces deshojar la albahaca sobre la salsa de tomate. Hoy entiendo que aquel gesto no era una manía caprichosa, sino una lección de química culinaria que explica por qué los aceites esenciales de la albahaca desaparecen con el calor prolongado.