Nos empeñamos todos en salir a caminar para bajar la tensión, cuando este ejercicio inmóvil de dos minutos hace bajar mucho más la sistólica
Un metaanálisis de 270 ensayos clínicos desmonta décadas de recomendaciones médicas: mientras millones se empeñan en paseos diarios, un simple ejercicio estático de dos minutos contra la pared reduce la tensión sistólica casi el doble. La ciencia detrás de por qué permanecer inmóvil es más efectivo que moverse.