Dejé el móvil de mi hijo cargando en su mesilla solo para que no lo perdiera: el día que vi la hora de los avisos del grupo de clase, entendí de dónde venía su mal humor

Dejé el móvil de mi hijo cargando en su mesilla solo para que no lo perdiera: el día que vi la hora de los avisos del grup...

Una madre descubre que el mal humor matutino de su hijo no era culpa de la adolescencia, sino de un grupo de WhatsApp que no deja de vibrar durante toda la noche. Los datos científicos confirman sus sospechas: los adolescentes pierden más de 50 minutos de sueño cada noche por notificaciones, y las consecuencias van mucho más allá del cansancio.