Nos empeñamos todos en esterilizar más tiempo los tarros de tomate, cuando lo que frena de verdad el moho son dos gramos añadidos antes de cerrar

Nos empeñamos todos en esterilizar más tiempo los tarros de tomate, cuando lo que frena de verdad el moho son dos gramos a...

Durante generaciones, las cocinas españolas han mantenido los tarros de tomate hirviendo interminables minutos, convencidas de que el calor es la solución. Pero la ciencia ha revelado un secreto incómodo: lo que realmente frena el moho y previene el botulismo no son las horas de esterilización, sino un gesto invisible de tres segundos y apenas dos gramos de ácido cítrico añadidos antes de cerrar.