Encendía una vela de citronela cada noche en mi habitación cerrada: la mañana en que pasé el dedo por la pared entendí lo que llevaba semanas respirando
Una mancha gris en la pared reveló una verdad incómoda: las velas de citronela quemadas en habitaciones cerradas emiten hollín y compuestos tóxicos que se acumulan silenciosamente. Lo que parece inofensivo puede comprometer la salud pulmonar y cognitiva durante horas.