Yo echaba dos hojas de gelatina a la panna cotta para que cuajara firme: el día que probé la de una abuela piamontesa entendí qué le había hecho a la textura
Creías que más gelatina garantizaba éxito, pero una panna cotta auténtica no debe ser rígida: debe temblar. Descubre cómo una receta de sesenta años cambió tu forma de entender este postre italiano.