Limpiaba la cocina a diario y las hormigas volvían siempre: el día que levanté una maceta, entendí lo que la colonia llevaba meses criando ahí dentro
Una cocina impecable no garantiza ausencia de hormigas. Tras semanas de limpieza obsesiva, una maceta de albahaca reveló un entramado de galerías, huevos y una colonia que criaba, en realidad, su propia fuente de alimento. La solución no estaba en la encimera, sino a la vista desde el principio.