Cambié mis platos de siempre por uno de 22 cm solo por ganar sitio en el armario: al mes entendí lo que había pasado con mis raciones

Cambié mis platos de siempre por uno de 22 cm solo por ganar sitio en el armario: al mes entendí lo que había pasado con m...

Lo que comenzó como una solución para despejar el armario de la cocina se convirtió en un experimento involuntario sobre cómo el tamaño de nuestros platos determina silenciosamente cuánto comemos. Un mes después de cambiar a vajilla de 22 cm, descubrí que la psicología y la física óptica llevan años jugando con nuestras raciones sin que nos demos cuenta.