Yo me tomaba dos ibuprofenos y me iba a clase con 15 años: la mañana en que una ginecóloga me preguntó otra cosa entendí qué llevaba media vida normalizando
Durante veinte años, dos ibuprofenos cada mes fue su ritual invisible. Hasta que una ginecóloga hizo la pregunta correcta y todo cambió. Un relato sobre cómo hemos aprendido a convivir con señales que nuestro cuerpo grita, y por qué el silencio médico perpetúa diagnósticos tardíos de endometriosis.