Los oftalmólogos ya no hablan de pérdida definitiva desde que el RIKEN implantó esta lámina de células en el fondo del ojo
Durante décadas, los oftalmólogos sentenciaban a los pacientes con degeneración macular a la ceguera inevitable. Pero desde que el instituto RIKEN implantó láminas de células madre bajo la retina, esa conversación ha cambiado radicalmente. Lo que comenzó como un experimento audaz en 2014 se ha convertido en un protocolo replicable que está restaurando visión en pacientes en Japón, Estados Unidos y Europa.