En el pequeño universo de las plantas de interior, existe una especie que ha permanecido curiosamente en las sombras pese a poseer una capacidad casi sobrenatural para limpiar nuestro aire. Se trata de la hiedra inglesa (Hedera helix), una planta que según los estudios de la NASA puede eliminar hasta el 90% del benceno del aire en apenas 24 horas, convirtiéndola en uno de los purificadores naturales más eficaces que existen.
Esta capacidad extraordinaria la sitúa por delante de plantas mucho más populares como el pothos dorado o la sansevieria. Mientras que la sansevieria elimina un 52% del benceno y el pothos dorado alcanza un 73%, la hiedra inglesa se alza como la campeona indiscutible en la lucha contra este compuesto químico tan presente en nuestros hogares.
El descubrimiento que cambió nuestra percepción del aire interior
Todo comenzó en 1989, cuando la NASA publicó su revolucionario Clean Air Study en colaboración con la Asociación de Contratistas de Paisajismo de América. Lo que inicialmente era una investigación para mejorar la calidad del aire en las futuras estaciones espaciales, se convirtió en un hallazgo que transformaría nuestra comprensión sobre las plantas de interior.
Los investigadores descubrieron que ciertas plantas domésticas pueden eliminar hasta el 87% de los contaminantes del aire interior en menos de 24 horas. Pero había un detalle fascinante que sorprendió incluso a los científicos: no eran las hojas las que realizaban el trabajo más pesado de purificación, sino las raíces y los microorganismos del suelo.
Este descubrimiento reveló que cuando los investigadores retiraron todas las hojas de las plantas durante el experimento, el efecto purificador del aire se redujo solo mínimamente, evidenciando la importancia del sistema radicular en la filtración del aire.
¿Qué hace tan especial a la hiedra inglesa?
La hiedra inglesa no es solo una planta más con propiedades purificadoras; es una especialista en el tratamiento del benceno, uno de los compuestos más tóxicos presentes en nuestros hogares. Este químico se encuentra en productos tan comunes como cauchos, pinturas y productos farmacéuticos, además de estar presente en el humo del tabaco, pegamentos, cera para muebles y pinturas.
Pero las virtudes de esta planta van más allá del benceno. La hiedra inglesa demostró capacidad para eliminar todos los grupos de compuestos orgánicos volátiles (VOC) testados, excepto el amoníaco, posicionándose como una de las plantas con mejor rendimiento en todo el estudio. También ha mostrado eficacia contra el formaldehído y el tricloroetileno, y estudios adicionales han revelado su capacidad para reducir un 60% de los hongos aerotransportados en solo seis horas.
Su versatilidad es otra de sus grandes ventajas. La hiedra inglesa tolera bien la poca luz, aunque las variedades de hojas variegadas pueden perder sus marcas en sombra excesiva, y prospera en áreas húmedas como los baños, convirtiéndola en una aliada perfecta para espacios donde otros plantas luchan por sobrevivir.
La realidad detrás de los números
Sin embargo, es importante mantener los pies en la tierra respecto a las expectativas. Los resultados del estudio de la NASA se obtuvieron en cámaras selladas, y para replicar estos efectos en un hogar real se necesitarían entre 10 y 1000 plantas por metro cuadrado. Bill Wolverton, uno de los científicos que condujo el estudio original, recomienda dos plantas grandes por cada 100 pies cuadrados para obtener beneficios apreciables.
Estudios posteriores han confirmado que si bien las plantas no pueden competir con los sistemas de filtración mecánicos en términos de velocidad y eficiencia absoluta, sí ofrecen beneficios complementarios valiosos. Mejoran la estética del espacio, pueden reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y aumentar la humedad en ambientes secos, aspectos que ningún purificador de aire convencional puede aportar.
La hiedra inglesa representa, por tanto, una opción inteligente para quienes buscan mejorar la calidad de su aire interior de forma natural y sostenible. No requiere electricidad, es ambientalmente amigable y después de la compra inicial tiene costos mínimos de mantenimiento. Aunque no sustituya completamente a un purificador de aire moderno, sí constituye un complemento perfecto que aporta belleza, bienestar y una mejora genuina del ambiente de nuestros hogares.