Existe un momento mágico que todas conocemos: cuando miramos el armario lleno de ropa pero sentimos que no tenemos nada que ponernos. La diferencia entre un outfit aburrido y uno que llama la atención no siempre-se-ponia-duro-el-error-que-todos-cometemos-sin-saberlo-al-cocinarlo»>siempre reside en el precio de las prendas o en tener el último it-bag de la temporada. Los mejores trucos de estilo para transformar cualquier estilismo son pequeños detalles que convierten un look «sin más» en uno muy bonito, con clase, estilo y criterio.
La respuesta es mucho más sencilla de lo que imaginamos. A veces un simple gesto o una forma diferente de combinar lo que ya tenemos en el armario es suficiente. Y lo mejor es que no necesitarás gastar nada de dinero, solo aprovechar lo que ya tienes. Las estilistas profesionales dominan una serie de técnicas que pueden aplicarse instantáneamente y que transforman por completo la percepción de un conjunto.
El poder transformador de los accesorios estratégicos
El secreto mejor guardado de las expertas en imagen reside en el uso inteligente de los accesorios que ya posees. mujeres-sin-saberlo»>el cinturón se ha convertido en el accesorio preferido de las más estilosas. Este complemento no solo se luce con pantalones o vestidos para potenciar la silueta, también con prendas de abrigo o americanas. Basta con colocar este accesorio sobre tu blazer para presumir de cintura.
Los accesorios son imprescindibles para el conjunto del look entero. Apostar por joyas doradas sencillas que ayuden a iluminar el rostro y dar un toque especial al look sin ser ostentosas siempre hablará de una elegancia refinada. Incluso algo tan simple como cambiar la forma de llevar el bolso puede revolucionar tu estilismo: para hacer que tu bolso parezca que vale cientos de euros más, llévalo a modo de ‘clutch’ en la mano.
estaba-fria-hasta-que-descubri-esto-la-tecnica-escandinava-que-esta-reemplazando-los-en»>la técnica del layering inteligente
Vestir a capas es la mejor opción, algo que en los últimos meses se conoce como layering. Esta tendencia consiste en lucir varias prendas –una sobre otra– en un mismo look. Pero aquí viene el truco profesional: la gracia consiste en que, a simple vista, se puedan diferenciar las distintas capas. Aunque luzcas tres prendas muy habituales –vestido, blazer y abrigo– el toque diferente lo da el que se vean perfectamente las tres prendas, unas debajo de otra. Una tendencia fácil de adaptar a cualquier estilo y para la que no tendrás que invertir nada.
Las estilistas también recomiendan experimentar con contrastes inesperados. Los jerséis de cuello vuelto se asocian a los meses fríos, mientras que las bermudas al entretiempo. Si quieres dar un aire diferente a tus looks, puedes unir estos diseños opuestos, combinando shorts de efecto cuero con un abrigo con detalle de pelo en el cuello.
Los pequeños detalles que marcan la diferencia
La diferencia entre lucir elegante y descuidada a menudo reside en detalles que pasan inadvertidos pero que el ojo entrenado detecta al instante. La clave de un estilo elegante está en el estado de la ropa. Siempre debe estar bien planchada, o dará una sensación de descuido. Los jerséis deben estar impecablemente limpios, evitando las bolitas que se forman. Los zapatos deben brillar: límpialos y mantenlos en buen estado.
Los estilistas recomiendan prestar atención a los acabados y costuras de la ropa. «Un dobladillo bien hecho o una costura perfecta pueden hacer que una prenda se vea mucho más cara». Otro truco infalible es cambiar los botones y detalles de las prendas, utilizando otros de mayor calidad, esto transforma absolutamente la pieza.
El ajuste perfecto es otro elemento crucial que las profesionales nunca pasan por alto. Nada grita más elegancia que una prenda perfectamente ajustada al cuerpo. La importancia de las prendas a medida o llevar la ropa a un sastre para ajustes es fundamental. «Un traje bien ajustado o un pantalón que siente perfectamente puede transformar por completo tu look».
El arte del minimalismo estratégico
Las estilistas profesionales saben que menos puede ser más, pero aplicado con inteligencia. El negro, el gris, el beis, los tonos crema y el blanco se convirtieron en sinónimo de elegancia. Estos colores, al ser poco llamativos, desvían la atención hacia otros detalles de la prenda, como la confección o la calidad de los tejidos.
«Antes de salir de casa, mírate al espejo y quítate un accesorio», era el archiconocido truco de Coco Chanel para armar looks impecables. Su estilo estaba marcado por la practicidad y la comodidad, y aun así, es una de las mujeres más sofisticadas de todos los tiempos. Esta filosofía sigue siendo válida: cuanto menos recargues tu look, más estilizada te verás. Es un truco que nunca falla. Además, de esta forma te verás más minimalista, sencilla y elegante.